Un simple gesto, empujar la palanca hacia arriba o hacia abajo, y todos los conductores alrededor saben si usted va a girar, a cambiar de carril o a estacionar, “NO ES TAN DIFÍCIL” así ellos pueden actuar en consecuencia. 

Conducir bien también es maniobrar sin sorpresas. Es por esto que las luces indicadoras de dirección, los conocidos intermitentes, deben siempre parpadear varios segundos antes de realizar una maniobra, con suficiente antelación para prevenir de nuestras intenciones a los demás usuarios de la vía. Dentro de un automóvil es, sin duda, la mejor forma de comunicarse con el ‘exterior’. Y muy especialmente en ciertas maniobras y en ciertos lugares que pueden resultar conflictivos.

intermitente-coche-2

 

Maniobras que hay que señalizar siempre.
Al circular por una glorieta señalice la salida porque así no sorprenderá al que espera para entrar ni al que conduce detrás. Las incorporaciones a la circulación son otro de los casos que requieren intermitentes activados, bien desde parado (salir de un estacionamiento), o bien en movimiento (entrar a una autovía). Una incorporación bien señalizada facilita la circulación a quienes ya están en la vía y puede facilitar la maniobra a quienes pretender acceder a ella.
También durante un adelantamiento es capital activar los indicadores. Como lo es el cambio de carril de cualquier vehículo y muy en especial las motocicletas, más ágiles e inestables y que pueden desplazarse más rápido y sorprender peligrosamente a los demás. Motivos suficientes para que sobre las dos ruedas se señalicen siempre los movimientos.
Giros y cambios de sentido.
Otras dos maniobras en las que siempre debe sonar el ‘tictac’ de la flecha verde en el cuadro de instrumentos son los giros y cambios de sentido. De hecho, activar el intermitente debe ser lo primero en estas maniobras, siempre antes de reducir la velocidad. Hacerlo al revés –freno primero e indicador después– solo sirve para ‘dar el susto’ al de atrás con un frenazo e impedirle mantener las distancias. Con un riesgo añadido si el giro es en carretera, donde las velocidades son considerablemente más altas que en zona urbana. Por último, hay que tener en cuenta que el indicador es una ‘declaración de intenciones’, pero no da la prioridad. Solo en un caso: cuando dos conductores quieren adelantar al mismo tiempo y el de atrás no ha iniciado la maniobra.